CON VALOR Y CON VERDAD

Edomex, ejemplo de diversidad lingüística

La conservación de estos idiomas indígenas no solo es un acto de preservación cultural, sino también un medio para fortalecer la identidad y diversidad del Edomex.

MUNICIPIOS

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Con Valor y Con Verdad, columna de Gustavo Rentería del 11 de marzo de 2025Créditos: Especial

El Estado de México es un ejemplo de la diversidad lingüística de nuestro país. Las lenguas indígenas como el náhuatl, otomí, mazahua, tlahuica y matlatzinca son un legado cultural invaluable de nuestros antepasados que refleja la riqueza histórica y social de nuestra región. 

Pero atención, estas lenguas enfrentan severos desafíos para su preservación. Debemos aplaudir la determinación de los pueblos originarios y las políticas públicas de la maestra Delfina en pro de su revitalización, que ofrecen una oportunidad para garantizar que estas lenguas sigan siendo habladas y valoradas por las futuras generaciones

La conservación de estos idiomas indígenas no solo es un acto de preservación cultural, sino también un medio para fortalecer la identidad y diversidad del Edomex.

En nuestra entidad conviven diferentes pueblos y costumbres, cuyas lenguas han sobrevivido al paso del tiempo y continúan siendo habladas por miles de personas. Aunque el español (castellano) es el idioma predominante, en el Estado de México se hablan varias lenguas indígenas que enriquecen su cultura y contribuyen a la pluralidad lingüística.

Déjeme, respetado lector, hablar de ellas. En primer lugar, el Náhuatl. Una de las lenguas indígenas más habladas en nuestra tierra. Aunque históricamente se ha asociado con la región central de México, en el Estado de México se encuentra presente en varias comunidades, especialmente en municipios como Ixtapan de la Sal, Amecameca, y Texcoco. El náhuatl fue la lengua del Imperio Azteca y, aunque el número de náhuatl-hablantes ha disminuido, sigue siendo un símbolo de identidad para muchos de los descendientes de este antiguo pueblo.

El Otomí es otra lengua importante en nuestro estado, especialmente en la región Otomí-Tepehua, que abarca municipios como Aculco, Timilpan y Huixquilucan. 

Esta lengua pertenece a la familia otomangueana y, aunque su número de hablantes ha disminuido, se mantiene viva en diversas comunidades rurales. El Otomí es fundamental en la vida cultural y espiritual de estos pueblos, ya que se utiliza en ceremonias tradicionales y en la transmisión de conocimientos ancestrales.

El Mazahua es una lengua que se habla en el Valle de Toluca, particularmente en los municipios de San Felipe del Progreso, San José del Rincón y Amanalco. 

Esta lengua pertenece a la familia otomangueana y, al igual que el otomí, está en peligro de extinción debido a la creciente urbanización y a la influencia del español (castellano). Sin embargo, diversas iniciativas comunitarias buscan revivirla y transmitirla a las nuevas generaciones a través de la enseñanza en las escuelas y actividades culturales.

La lengua Tlahuica es hablada principalmente en las comunidades de la región sur del Estado de México, en municipios como Malinalco y Ocuilan. 

Esta lengua, también conocida como Mexica, pertenece a la familia de lenguas yutoaztecas, y es una de las menos habladas en la entidad. A pesar de ser una lengua minoritaria, sigue siendo parte fundamental de la identidad de los pueblos tlahuicas, quienes la usan en su vida cotidiana, así como en sus rituales y festividades.

El Matlatzinca, aunque menos hablado que otras lenguas en el Estado de México, se mantiene vivo en algunos municipios del Valle de Toluca, como San Mateo Atenco y Amanalco. 

Esta lengua, que también pertenece a la familia otomangueana, es un ejemplo claro de la resistencia cultural de los pueblos originarios ante la homogeneización lingüística. Los hablantes de matlatzinca han luchado por preservar su lengua a través de programas educativos y el fortalecimiento de su identidad cultural.

La diversidad lingüística es fundamental para preservar y promover la riqueza cultural y la identidad de las comunidades. Cada lengua no solo refleja una forma única de ver el mundo, sino que también transmite conocimientos, tradiciones y valores que son esenciales para la diversidad humana. 

Además, las lenguas facilitan la comunicación y el entendimiento entre diferentes grupos y su preservación es vital para evitar la pérdida de tradiciones y saberes ancestrales. Fomentar la diversidad lingüística contribuye a un mundo más inclusivo, respetuoso y armonioso, promoviendo la igualdad de oportunidades y el respeto por todas las culturas.

Todos los mexiquenses debemos apoyar la diversidad cultural y lingüística de nuestra entidad, y claro lo invito a sentirse orgulloso de nuestra diversidad.

gustavo@gusartelecom.com.mx / @GustavoRenteria

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